lunes, enero 12, 2009

Que mal está la restauración!!

Aunque esta historia ya pasó hace unos años, no ha sido hasta este sábado que llegó a mis oídos.
Esta anécdota sucede en el restaurante Casa Ruiz sito en la calle Montnegre de Barcelona.
Cierta noche, un grupo de amigos, alegres, simpáticos y guapos, quedaron para cenar y decidieron ir a dicho "bar-cuchitril", bajo recomendación de un familiar de uno de ellos.
Este grupo de amigos, alegres, simpáticos y guapos, fueron con la felicidad que se les caracteriza, ya que les habían dicho que comerían bien y barato una buena mariscadita.
Los componentes, unos 9 más o menos, una vez dentro del "bar-cuchitril" comenzaron hacer sus peticiones: 1 bandeja de gambas, 1 bandeja de cigalas, croquetas, calamares a la romana, unas 5 jarras de 0,5ml de cerveza, 9 helados y 9 cubatas.
Ellos alegremente, comieron y rieron cual Campanilla voladora, hasta que llegó la hora de ¡¡LA VERDAD!! Pedir al camarero la cuenta.....
A los pocos minutos, el camarero, achispado como iba, les dijo a viva voz, como si de un cantaor de saetas se tratara, que eran 429€!!
En ese preciso momento, a nuestros amigos se les quitó el rollo Campanilla, y pidieron con educación el ticket de cuenta para cotejar los gastos, isofacto se presentó con una servilleta y el precio apuntado en bolígrafo. Nuestros amigos, le preguntaron si no podía detallarlo mejor, y el camarero, que seguía achispado empezó a esbufar si no querían pagar, a la par que chillaba por el bar "a ver si se creen estos niños madrileños que pueden venir a Barcelona y comerse una ¿¿mariscada?? por cuatro duros".
Los amigos, en ningún momento tuvieron ninguna intención de no pagar, por lo que decidieron llamar a la policía.
Una vez presentada la autoridad en el local, los jóvenes pusieron en antecedentes a los susodichos, la autoridad pidió amablemente la lista de precios que el local ha de tener sellada debidamente, y el camarero a regañadientes sacó una lista sellada en el año que nació, quizás fuese su partida de nacimiento.... Con lista en mano y bajo la mirada atenta de la autoridad, el camarero achispado rehizo de nuevo la cuenta, y cual grata sorpresa que la cantidad final era sobre unos 200€!!!
El camarero achispao iba diciendo que no podía ser, a lo que los jóvenes le respondían que lo que no era posible eran los 429€.
Hasta ese momento, la policía estaba 50 a 50 en el comportamiento de ambos, del camarero achispao y de los jóvenes, hasta el momento en que al camarero se le ocurrió amenazar al grupo delante de la policía, ¡¡ACABÁRAMOS!!
En fin, que si algún día decidís ir a Casa Ruiz, miraros muy muy bien la cuenta y si no estáis de acuerdo..... llamar a la autoridad!